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El término «motel» viene de la combinación de dos palabras en inglés: motor y hotel, lo que nos da una buena pista sobre su concepto, así que vamos a por ello.
¿Para qué sirve un motel? Los moteles son alojamientos especialmente pensados para quienes viajan por carretera (ya sea por el simple hecho de viajar o porque son camioneros). Por eso suelen estar situados junto a las vías principales o en las afueras de ciudades concurridas.
Si estás pensando alojarte en un motel en Madrid o quieres saber si hay otros tipos de alojamientos como este, quédate con nosotros. En este artículo aclararemos todas tus dudas.
A diferencia de los hoteles, que ofrecen un montón de servicios para unas vacaciones estupendas, los moteles están diseñados exclusivamente para pasar la noche. De hecho, tienen habitaciones pequeñas con una decoración sencilla, sin acceso a bar o restaurante.
Al comparar ambos tipos de alojamientos, encontramos otras diferencias claras entre un hotel y un motel:
Los moteles son más baratos que los hoteles, ya que no cuentan con tantas comodidades.
Suelen estar abiertos 24/7, siendo la opción perfecta para quienes viajan por la noche y necesitan descansar.
No ofrecen vistas de postal como los hoteles. Tampoco tienen piscina, spa, centro de bienestar, etcétera.
Puedes acceder a las habitaciones desde el aparcamiento, por lo que podrás descargar tu equipaje y entrar a la habitación sin tener que pasar por la recepción.
Si te apetece comer algo antes de ir a dormir, puedes comprar agua, café, sándwiches o unas patatas fritas en las máquinas expendedoras del motel. Suelen estar en el pasillo o en la planta baja.
En España, el concepto de motel de carretera al estilo americano apenas existe como categoría comercial propia. Lo más parecido que encontrarás son los hostales de carretera o los hoteles de paso en las principales vías nacionales, aunque no siempre se anuncian bajo el nombre "motel".
El término sí se usa por aquí, pero casi siempre asociado al segundo significado que hemos comentado: los moteles por horas o para parejas, mucho más numerosos y fáciles de encontrar en las afueras de las grandes ciudades que el motel de carretera clásico.
Sí. El concepto de los moteles varía dependiendo del destino. Por ejemplo, en algunos países asiáticos y latinoamericanos hay algo llamado «moteles para parejas». Pueden ser alojamientos simples o con una temática específica y cobran por hora o por noche.
Importante: A este tipo de alojamientos para parejas también se les conoce como «moteles por hora» y en ocasiones son frecuentados por trabajadores sexuales. Si lo que buscas es una escapada romántica con más glamour, echa un vistazo a los hoteles picantes, la alternativa perfecta si prefieres diseño y morbo sin salir de la comodidad de un hotel.
Esto depende muchas cosas como el destino, el tipo de motel, su ubicación, los servicios incluidos y la demanda:
Los moteles familiares junto a pueblos pintorescos o en las afueras de las grandes ciudades suelen aumentar sus precios hasta un 50 % en temporada alta (como la mayoría de los alojamientos).
La demanda según el día de la semana también suele influir en los precios por noche o por hora. Una habitación de un motel puede llegar a costar un 33 % más los viernes, sábados y domingos.
En comparación con un hotel de pocas estrellas, un motel te puede ayudar a ahorrar 70 % por noche. Eso sí, ten en cuenta que no tendrás acceso a las mismas comodidades.
Depende de las políticas del motel. Algunos son simplemente alojamientos de paso, por lo que ofrecen dos tipos de estancias: de cuatro a seis horas —tiempo suficiente para dormir un poco y refrescarse o para pasar un rato en pareja— o de una noche.
Hay países como Estados Unidos donde puedes quedarte hasta un mes en el motel. Eso sí: por lo general, tendrás que pagar cada semana (o toda la estancia) por adelantado.
Si estás buscando un alojamiento barato de último minuto, es posible que te estés preguntando qué elegir: un motel, un hostal o un albergue. Aunque todos tienen algo en común —que son asequibles— no son lo mismo:
Los hostales son muy parecidos a un hotel, pero con habitaciones más pequeñas y algunos servicios limitados. La buena noticia es que pueden tener una ubicación privilegiada o un ambiente acogedor y reconfortante, con comida casera, wifi y lavandería a petición, además de una atención cercana y familiar.
Si necesitas abaratar tus vacaciones o estás planeando una escapada este fin de semana, un hostal bueno, bonito y barato sería tu mejor opción.
Los albergues también son baratos, pero no cuentan con tantos espacios privados. Es posible que debas dormir en una habitación con otros viajeros o compartir el baño con alguien más. Eso no quiere decir que ofrezcan una mala experiencia: hay albergues diseñados con mimo y hasta con opción a desayuno.
Este es el tipo de alojamiento perfecto para mochileros. También podría ser una alternativa para quienes viajan en grupo.
Te aconsejamos explorar también las ofertas de último minuto en hoteles. Podrías conseguir un alojamiento de tres o cuatro estrellas a precios irresistibles y así disfrutar de lo mejor de dos mundos: una estancia barata para cuidar el bolsillo y todas las comodidades. ¡Una verdadera ganga!
Utiliza nuestro buscador de alojamientos para encontrar moteles en Madrid, Barcelona u otras ciudades de Europa y el mundo. ¿Estabas pensando en una noche romántica? En ese caso, te presentamos los hoteles más «hot» de España.
Aquí encontrarás algunas respuestas a las preguntas más frecuentes:
El Milestone Mo-Tel, que abrió sus puertas el 12 de diciembre de 1925 en San Luis Obispo, California, a medio camino entre Los Ángeles y San Francisco. Costaba 1,25 dólares la noche, tenía piscina y garaje privado junto a cada habitación, y por allí pasaron huéspedes tan ilustres como Marilyn Monroe o Clint Eastwood. El nombre "motel" nació casi por accidente: iba a llamarse "Milestone Motor Hotel", pero el rótulo no tenía sitio para todas las letras.
Principalmente en el precio, el horario y las comodidades: los moteles son más baratos, suelen estar abiertos 24/7 y no ofrecen servicios como piscina, spa o vistas privilegiadas. A cambio, tienen acceso directo a la habitación desde el aparcamiento, sin pasar por recepción.
No. Los hostales se parecen más a un hotel pequeño, con habitaciones algo más limitadas pero también con ambiente acogedor, wifi y a veces comida casera. Los moteles, en cambio, están pensados para paradas rápidas de viajeros en carretera, sin ese trato cercano.
Sí, en líneas generales, aunque como en cualquier alojamiento conviene fijarse en las opiniones y la ubicación antes de reservar. Ten en cuenta que algunos moteles, sobre todo los que funcionan por horas, son frecuentados también por trabajadores sexuales, no es un problema de seguridad en sí, pero es bueno saberlo si buscas otro tipo de estancia.
Depende del destino, la ubicación y la demanda, pero como referencia: los precios pueden subir hasta un 33% los fines de semana, y comparado con un hotel de pocas estrellas, un motel te puede ayudar a ahorrar hasta un 70% por noche.
Depende de las políticas de cada motel. Algunos solo ofrecen estancias de unas horas o de una noche, mientras que en países como Estados Unidos es posible quedarse hasta un mes, aunque normalmente hay que pagar la semana o la estancia completa por adelantado.
El concepto americano de motel de carretera apenas existe aquí como tal. Lo que sí encontrarás con facilidad son moteles por horas o para parejas, sobre todo en las afueras de las grandes ciudades.
Es un tipo de alojamiento que cobra por horas o por noche, pensado para estancias cortas. Puede ser un espacio sencillo o con una temática específica, y es un concepto muy habitual en países de Asia y Latinoamérica.