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Architecture, Asia, Building

Guía para visitar Japón en 10 días

Si estás planificando tu viaje a Japón o quieres conocer más sobre este bello país, ¡has llegado al sitio indicado, pirata! Deja que te cuente mi experiencia viajando por la Tierra del Sol Naciente, un lugar que hay que visitar al menos una vez en la vida por sus templos, sus tradiciones, su gastronomía, su espiritualidad... ¡Espero que este post te sirva de inspiración!

Publicado por
Javier·27/10/2023
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✈️ El itinerario

Partimos de la base de que es IMPOSIBLE conocer Japón en profundidad en 10 días. Estamos hablando de un archipiélago formado por más de 6.000 islas, si bien cuatro son las principales, y decenas de ciudades que merece la pena visitar. Lo lógico para un primer viaje es centrarse en la isla de Honshu, la más grande, poblada y significativa en cuanto a ciudades.

En mi caso, para este primer viaje, decidí centrarme en 4 ciudades (Kioto, Tokio, Osaka y Nara) y un pequeño pueblo en la naturaleza (Hakone) del que te hablaré más adelante. Aterrizamos de noche en Haneda (aeropuerto principal de Tokio), donde pernoctamos antes de irnos directamente a Kioto. En esta ciudad pasamos 5 noches, alternando visitas dentro de la propia ciudad y excursiones a Osaka (un día) y Nara (medio día).

Terminada nuestra estancia en Kioto, volvimos a Tokio. Sin embargo, antes de llegar a la capital japonesa, hicimos una parada (pernocta incluida) en Hakone, uno de los mayores descubrimientos del viaje. Finalmente dedicamos 3 días a visitar la capital nipona antes de volver a España, esta vez desde el otro aeropuerto que tiene Tokio: Narita.

El motivo por el que hicimos el viaje de esta forma es porque así pudimos aprovechar el Japan Rail Pass de 7 días, que nos dio completa libertad para movernos en tren por el país, para finalmente disfrutar los 3 últimos días en Tokio sin necesidad de utilizar un pase de estas características. Si viajas a Japón, contratar el JR Pass es ALTAMENTE RECOMENDABLE. Su precio es de aproximadamente 300€ para una semana, y 500€ para 2 semanas.

Mi habitación en Haneda, de estilo similar al de los populares hoteles cápsula

1️⃣ Kioto

Seguramente esta ciudad te suene por el famoso Protocolo contra el Cambio Climático, pero lo cierto es que la relevancia y belleza de esta ciudad va mucho más allá. Capital del país durante más de un milenio (794-1868) marca un contraste total con Tokio, representando a la perfección al Japón más antiguo y tradicional frente a la occidentalizada capital. Kioto está repleta de lugares emblemáticos, entre los que te recomiendo visitar:

  • Higashiyama: seguramente habréis oído hablar de este distrito de forma indirecta a través del barrio de Gion y sus geishas. No es fácil encontrarse con una de estas artistas de entretenimiento, y yo no tuve la suerte. Sin embargo, la verdadera belleza de este distrito se encuentra ladera arriba. Allí está el Templo Kiyomizu-Dera (del agua pura), construido entre frondosa vegetación en la mismísima montaña. En sus inmediaciones también podéis visitar una espectacular pagoda de 46 metros de altura (las vistas con la puesta de sol de fondo son simplemente indescriptibles)... ¡y el primer Starbucks de Tatami en el mundo!

  • Santuario de Fushimi Inari: te recomiendo visitar este lugar aprovechando la visita a Nara (bien en la ida o en la vuelta), puesto la línea que conecta esta ciudad con Kioto hace escala en el mismo. También te recomiendo utilizar calzado cómodo durante la visita, ¡porque vas a tener que andar mucho y cuesta arriba! Se trata de un santuario sintoísta (el budismo y el sintoísmo son religiones compatibles y que predominan en Japón) conocido por sus 1.000 puertas Torii. Estas son puertas de significado sagrado, con la particularidad de que cada una de ellas está "patrocinada" por una empresa a modo de ofrenda. Durante la subida podrás admirar la naturaleza, los cementerios situados a lo largo del santuario... ¡y el alucinante efecto visual que provoca la sucesión de puertas!

  • Arashiyama: este distrito se encuentra a las afueras de Kioto, pero desplazarte en tren no te robará mucho tiempo. ¡Y merece totalmente la pena, puesto que podrás visitar 2 de esos lugares en los que el ser humano se reconcilia con la naturaleza! Te recomiendo que visites primero el parque de Iwatayama, ¡donde podrás observar e incluso alimentar a monos salvajes! Eso sí, siguiendo las instrucciones del personal para evitar percances innecesarios. Después te puedes acercar al bosque de bambú, mundialmente conocido y con... ¡16 kilómetros cuadrados de parajes sombríos poblados por esta flora tan típica japonesa!

  • Templo Kinkaku-ji: lo sé, pirata, todos estos nombres te suenan a chino japonés. Si te hablo del pabellón dorado, quizás este lugar te empiece a sonar. Este es un edificio religioso de 3 plantas, ¡con la peculiaridad de que las 2 superiores están recubiertas de oro puro! El pabellón, además, está rodeado de un estanque y árboles que le dan una aura única. Se trata, por tanto, de un templo muy distinto a los anteriores, por lo que la visita es totalmente obligada.

  • Castillo Nijo: este castillo fue durante siglos la residencia del shogun, el líder supremo del ejército japonés y en algunas época líder de facto del país por encima incluso del propio emperador. El interior del complejo cuenta con 33 habitaciones y aproximadamente 800 tatami, contando algunas de las salas con recreaciones de la época en la que los samurais visitaban al shogun. Si visitas el Castillo Nijo, notarás que el suelo cruje bajo tus pies. No es por antigüedad; estaba diseñado para advertir al shogun y sus guardianes cuando los ninjas intentaban entrar sigilosamente para cometer asesinatos. Por último, pero no menos importante, ¡no dejes de dar un paseo por los espectaculares jardines que rodean los edificios principales!

2️⃣ Osaka

Pese a encontrarse a tan solo media hora de Kioto en tren (lo cual la convierte en una excursión de un día perfecta), Osaka tiene un aire más parecido a Tokio y sus enormes rascacielos. Esto se debe a su estatus de gran centro financiero, siendo la tercera ciudad más poblada de Japón. No obstante, también tiene guiños al Japón antiguo, principalmente a través de su famoso castillo. Estos son los edificios y barrios que no deben faltar en tu checklist de Osaka:

  • Castillo de Osaka: muy probablemente el número uno de nuestra lista. Debes tener en cuenta de que cuando hablamos de castillos en Japón, el concepto es distinto del de las fortalezas europeas. En este caso nos encontramos ante un verdadero palacio con tejados superpuestos que crean una imagen única. El edificio está rodeado por dos murallas, la exterior a su vez rodeado por un pozo. En el interior de las mismas, además de este palacio, nos encontramos con un enorme parque con sus zonas verdes e incluso un altar.

  • Dotonbori: entre el paseo y la cola para entrar al castillo (si finalmente decides hacerla), seguramente te habrá entrado hambre. ¡Te traigo la solución! Dirígete directamente al barrio de Dotonbori, donde podrás admirar decenas de neones, figuras gigantes como la de un pulpo o una pieza de sushi... ¡y comer el mejor takoyaki de Japón! Por si no lo sabes, el takoyaki son una especie de albóndigas con el pulpo como ingrediente principal. ¡Exqusitas, por cierto!

  • Amerika-Mura y Den Den Town: estos 2 barrios están bastante cerca de Dotombori, por lo que suponen un buen paseo para la "sobremesa". El primero, como su nombre indica, es un barrio de inspiración americana, lleno de tiendas de moda, skate, hip hop... Si eres fan del manga, ¡no puedes perderte el segundo! En él, encontrarás tiendas de videojuegos, anime... Y muy cerca se encuentra Tsutenkaku, una imponente torre de 103 metros de altura que cambia de color según la época del año.

  • Umeda Sky Building: ¡qué mejor forma de terminar el día en Osaka que disfrutando de una vista panorámica de la ciudad con la puesta de sol de fondo desde una altura de 170 metros! Eso hicimos desde el Umeda Sky Building. El edificio en sí ya es una maravilla, ya que está compuesto por 2 estructuras conectadas en lo más alto por escaleras mecánicas acristaladas que ascienden hacia su mirador panorámico con vistas 360. Por tanto, las vistas son dobles: ¡desde el mirador y desde las escaleras mecánicas!

3️⃣ Nara

A pesar de que llegó a ser la capital de Japón durante el siglo VIII, Nara es actualmente una ciudad apacible y pequeña, a algo menos de una hora de Kioto en tren. Por tanto, se puede visitar perfectamente en medio día, dejando el resto de la jornada para la visita del Fushimi Inari (ya en Kioto), por ejemplo. Esto quita que sea un lugar maravilloso y de obligada visita, hasta el punto de que fue mi experiencia favorita durante el viaje.

¿Qué hace que Nara sea un lugar tan especial? Un curioso ciudadano. Mejor dicho, 1.200. En esta ciudad, concretamente en el Parque de Nara, los seres humanos conviven con ciervos. Esta convivencia es posible gracias a que estos animales son considerados sagrados en la zona.

La mayor atracción de Nara, por tanto, es pasear junto a los ciervos, acariciarlos... ¡e incluso darles de comer! En el parque hay decenas de puestos donde podrás comprar paquetes de galletas de arroz por solo 150 yenes, ¡poco más de un euro! Eso sí, te recomiendo que no saques el móvil ni objetos de valor cerca de ellos. Durante mi viaje, vi a un ciervo arrebatarle de las manos un mapa a un turista para acabar devorándolo, así que no parece que discriminen entre "alimentos"...

En cualquier caso, si eres alérgico a los ciervos (o simplemente prefieres hacer otros planes), no te preocupes. Nara también tiene templos majestuosos, destacando el Templo Todai-ji y su estatua del Gran Buda, así como una coqueta calle de tiendas ideal para dar un paseo y comprar souvenirs.

4️⃣ Hakone

Sin lugar a dudas, Hakone fue nuestro gran descubrimiento del viaje. Este es el nombre de un pueblo situado a menos de 100 kilómetros de Tokio. El atractivo de esta visita, sin embargo, no está en el pueblo en sí, sino en los espacios naturales y áreas volcánicas que lo rodean. ¡Así como en las vistas privilegiadas del Monte Fuji, cuando la meteorología lo permite (nosotros tuvimos suerte)!

La mejor forma de visitar toda el área es a través de la Ruta de los Transportes. Para ello, deberás contratar el Hakone Free Pass. Este tiene un precio aproximado de 25€ para 2 días y 28€ para 3 días. A pesar de que la diferencia entre tarifas es mínima, nosotros contratamos el pase de 2 días, puesto que consideramos que toda el área se puede visitar en ese tiempo, dejando el resto para el resto de ciudades de las que hablo en este post.

La Ruta de los Transportes está formada por una red de trenes y autobuses que conecta los principales puntos de interés dentro de la zona, así como por un funicular, un telecabina (desde el cual pudimos divisar el Monte Fuji) que llega hasta el área volcánica para después bajar al Lago Ashi (originado por las emisiones volcánicas), y... ¡un BARCO PIRATA que une los dos extremos del Lago! Muy apropiados para verdaderos VIAJEROSPIRATAS, ¿no crees?

Si tienes poco tiempo para visitar Hakone, te recomiendo que priorices la subida en telecabina al área volcánica (donde puedes probar los famosos huevos negros cocidos allí) y el "crucero" por el Lago, para después recorrer su tranquila orilla (si es al atardecer, mejor) y sacarte una de las fotos más icónicas junto a la puerta Torii que da entrada al mismo. Como extra, te recomiendo la visita al Museo al Aire Libre de Hakone, con obras expuestas en el exterior... ¡y un pabellón dedicado a Picasso!

5️⃣ Tokio

¡Y llegamos al final del viaje, pirata! Nada más y nada menos que a Tokio, ¡la ciudad más poblada del mundo con más de 37 millones de habitantes! Aquí es importante que planifiques meticulosamente tus visitas y el lugar donde te alojarás, puesto que para recorrer la urbe son necesarias horas de transporte. ¡Y cuando uno viaja el tiempo es oro! Nosotros nos alojamos en Asakusa, un distrito que no es el más céntrico pero que está bien conectado y ofrece precios de alojamiento razonables.

Para ahorrar, pero también para vivir al máximo la experiencia japonesa, decidimos alojarnos en un ryokan low cost, donde dormimos en futones colocados sobre un tatami. ¡De ahí a conseguir la segunda nacionalidad japonesa nos debió faltar poco! Desde nuestro ryokan, nos desplazamos a los principales puntos de interés, de los cuales no te puedes perder:

  • Asakusa: además de ser nuestro lugar de alojamiento, este barrio cuenta con algunos puntos que no te puedes perder. En primer lugar, el Tokio Sky Tree, ¡ el tercer edificio más alto del mundo con 634 metros de altura! Cuenta con 2 miradores a 350 y 450 metros de altura. Te recomiendo que accedas al más bajo, más barato y con una altura más que suficiente para admirar toda la ciudad. Tampoco te puedes perder el Templo Senso-Ji, formado por distintos edificios entre los que destaca una pagoda de 5 pisos. Si tienes tiempo, también te recomiendo dar un paseo a orillas del Río Sumida y comer en la calle Kappabashi, conocida como "la cocina de Tokio".

  • Shibuya y Shinjuku: ambos barrios son colindantes. El primero probablemente sea el más popular de Tokio, con la famosa estatua de Hachiko, el perro que tanto nos ha hecho llorar. Al lado de la misma se encuentra el cruce más concurrido del mundo, ¡con hasta 3.000 peatones recorriéndolo en una sola vez! Shinjuku, por su parte, es el barrio más importante a nivel comercial. Te recomiendo que vayas a tomar una cerveza a Golden Gai, una zona laberíntica repleta de bares mini con espacio para 4-5 clientes. Si te va la marcha, estos 2 barrios están repletos de karaokes (muy distintos de los europeos, con salas privadas), pubs y discotecas. ¡Pero recuerda: debes descansar para tener energías para seguir recorriendo esta macrociudad!

  • Odaiba: guárdate una tarde para disfrutar del atardecer mientras tomas un helado en esta preciosa isla artificial situada en la bahía de Tokio. Da un paseo tranquilo por sus playas, admira desde fuera los majestuosos estudios de Fuji TV... ¡y sácate una foto junto a la Estatua de la Libertad! Me refiero a la réplica japonesa, por supuesto. Para llegar a esta isla, tendrás que coger un tren automático (sin conductor). Te recomiendo que te pongas en el primer vagón para disfrutar de las increíbles vistas, ¡ya que al no haber conductor podrás observar la bahía como si tú mismo estuvieras llevando el tren!

  • Palacio Imperial y Torre de Tokio: ambos puntos están muy cerca el uno del otro. El primero es la residencia oficial del emperador japonés. Las entradas son gratuitas, por lo que se acaban pronto. Por este motivo, nosotros no pudimos acceder al Palacio pero sí disfrutar de los Jardines del Palacio Imperial, repletos de variedades de plantas orientales. La Torre de Tokio, por su parte, recuerda en su forma a la Torre Eiffel. Tiene dos miradores a 150 y 250 metros de altura. Te recomiendo subirte al menos al primero para apreciar la ciudad desde esta nueva perspectiva.

  • Otros puntos de interés: si te sobra tiempo, te recomiendo visitar el lujoso barrio de Ginza (donde podrás mirar, pero no comprar, salvo que quieras vender uno de tus riñones), los parques de Ueno y Yoyogi, la calle Takeshita (totalmente peatonal y llena de tiendas que abarcan diversos estilos de moda)... ¡o el barrio de Akihabara, de visita obligada para los aficionados al manga y el anime!

🍣 La gastronomía japonesa

Para terminar este post con buen sabor de boca, ¿qué te parece si te hablo un poco de la comida japonesa? Te seré franco, pirata. Mi plato japonés favorito antes de viajar a tierras niponas era el sushi, y mi plato favorito tras el viaje es... ¡el sushi! Lo siento, no puedo contener mi pasión por el sushi. Sin embargo, durante mi viaje, además del takoyaki (del que ya te he hablado en la sección de Osaka), hubo otros platos que me cautivaron igualmente y que tienes que probar sí o sí cuando viajes:

  • Okonomiyaki: si te soy sincero, no sabría bien como definir este plato, ¡pero está delicioso! Se trata de una masa elaborada con varios ingredientes y cocinada a la plancha, a la que normalmente se le da el remate final en la propia mesa del comensal, como puedes ver en la foto más abajo. Si quieres equipararlo a un plato europeo, se podría decir que por aspecto guarda cierta semejanza con la pizza.

  • Tartas de queso: no, pirata, ¡no es una broma! No sé por qué pero en Japón las tartas de queso, especialmente las esponjosas, alcanzan otro nivel. Si quieres probar la mejor tarta de queso que hayas comido en tu vida, ¡prueba las de Bake Cheese Tart! Esta cadena (te prometo que no me han pagado por la promoción) tiene tiendas en muchos puntos del país. Nosotros probamos las tartas de su tienda situada en la estación de tren de Kioto y he de confesar que todavía echo de menos esos manjares.

  • Ramen: la sopa japonesa por excelencia. Un plato que lo tiene todo: delicioso, contundente y barato. Seguramente ya lo conozcas porque en España también tiene gran aceptación. Si no lo conoces, es un plato conformado por un caldo sacado de huesos de cerdo/pollo y vegetales, fideos japoneses, y otros ingredientes que varían según la región. Si vas a Kioto te recomiendo que visites el restaurante Menbaka Fire Ramen, ¡donde hacen el ramen arder en frente de tus narices!

  • Otros platos típicos: la gastronomía japonesa se caracteriza por su riqueza y la variedad de ingredientes principales. Cuando viajes encontrarás algunas de las mejores carnes, más allá de la famosa carne de Kobe, exquisita pero asequible para pocos bolsillos. En cuanto al pescado, te recomiendo que pruebes algún plato de sashimi. Por último, te recomiendo que pruebes algún plato con curry, una especia cuyo uso los japoneses dominan con maestría.

🎌 ¿Cuándo salimos para Japón?

¡Y hasta aquí mi viaje a Japón, pirata! Te pido disculpas porque estoy seguro de que me he dejado cosas en el tintero (así a bote pronto me vienen a la cabeza los cafés de gatos, las tiendas Pokemon, decenas de templos que me he dejado sin mencionar...). La verdad es que la japonesa es una cultura tan diversa y distinta a la nuesta que para explicar una sola semana en el país de forma detallada habría que escribir todo un libro.

En cualquier caso, espero que esta guía te haya gustado, bien porque estás planeando tu viaje a Japón o porque todavía no te has decidido o querías saber más sobre el país. Si te lo estás pensando, te dejo este circuito de 11 días, que es parecido al viaje que realicé yo, aunque con un itinerario distinto. ¡Nada más, pirata! ¡Nos vemos en la próxima travesía!